Ya se
huele, se nota su presencia. Los ánimos estallan cuando el primer rayo de sol
atraviesa la ventana. Hoy no suena el despertador, no están amontonados los
libros sobre el escritorio, ni siquiera existe rastro alguno de la mochila. Huele
a sol, a mar, a crema solar, a risas, a escapadas nocturnas, a mosquitos, a campamentos,
a helados, a amigas, a comidas improvisadas, a bikinis, a melenas al viento, a disfrutar,
a salpicar, a conocer gente nueva, a carcajadas, a gafas de sol. El verano
llega y, con el, emociones y momentos que inventar y recordar. Amores fugaces,
amistades interminables, sentimientos eternos y diversión a prueba de balas.
